No puedo evitar pensar en las personas que luchan contra el cáncer a diario, y también en las que se marcharon por causa de la enfermedad.

Mis dos abuelos paternos y el hermano de mi padre hace ya mucho que nos dejaron. Ni si quiera tuve la alegría de conocerles porque el cáncer se dio demasiada prisa por arrebatárnoslos.

Mi abuela nunca pudo acunarme ni sostenerme entre sus brazos; mi abuelo no tuvo la oportunidad de enseñarme el nombre de las flores o cómo encontrar el norte mirando las estrellas. Mi tío no me chinchó hasta dolerme la barriga de la risa entre juegos y bromas. Les echo de menos, echo de menos no tener sus voces grabadas en mi mente.

Papá, siento todo lo que sufriste porque el cáncer nos miró. Estas palabras de cariño y mis mejores pensamientos son también para ti. Gracias por enseñarme junto a mamá todo lo que los abuelos no pudieron enseñarme, os quiero.

Hoy es el Día Mundial contra el Cáncer y también pienso en la esperanza. Pienso que todas las sonrisas que luchan contra esta enfermedad necesitan que las recordemos, que las tengamos en nuestros corazones y que ayudemos en la medida de lo posible en su recuperación.

  • ¿Te has enterado de algún acto benéfico para ayudar a los pacientes? ¡Acude!
  • ¿Buscan voluntarios para visitar a los pacientes pediátricos en el hospital y hacerles reír? ¡Ponte los zapatones de payaso y coge tu pollo de goma!
  • ¿Hay un concierto solidario para recaudar fondos para investigación? ¡Compra tus entradas!
  • ¿Tienes algún amigo, vecino o conocido enfermo de cáncer? Pregúntale en qué puedes ayudar, tal vez cuidar a sus niños una tarde, o salir a tomar el aire con él o ella un rato…

Siempre hay alguna forma de estar presente en las vidas de los que sufren para ser un alivio.

Desde aquí quiero agradecer a todos aquellos que luchan por esta causa, y que ponen todos sus lazos de colores a trabajar para avanzar en investigación, terapias de todo tipo, apoyo psicológico, tratamientos diversos, amor, acompañamiento, cuidados… Sois muchos: entidades solidarias, médicos de la seguridad social, oncólogos, psicólogos, cirujanos, investigadores, familiares, cuidadores, tantos y tantos…

Si estás atravesando el trance tan difícil del cáncer, sólo decirte que pienso en ti y que te envío todo mi cariño. Tu sonrisa con lazos de colores me importa, y quería que lo supieras.